UNA CONEXIÓN EN COLOMBIA CON GUSTAVO NIETO ROA
1979 – 95 minutos – color – 16 mm ampliado a 35mm – Ficción
Dirigida por Gustavo Nieto Roa y producida por Centauro Films Colombia
Reparto: Carlos Benjumea, Franky Linero, Celmira Luzardo, Virginia Vallejo, Carl West
Una pareja de detectives, uno estadounidense y el otro colombiano, apoyados por una clase de mujer biónica criolla, se unen para descubrir, infiltrar y destruir el centro de producción de droga más grande del mundo, situado en las selvas colombianas. En el cumplimiento de la misión deben sortear toda clase de aventuras cómico-peligrosas y enfrentar a la jefe de la banda: una mujer hermosa y letal.
Nieto ha sido uno de los grandes exponentes del cine colombiano, pese a que ha tenido que soportar frecuentes críticas por introducir formas narrativas derivadas del melodrama.
Sin embargo, a pesar de sus detractores, es innegable la apertura que su cine logró consolidar a un público que buscaba familiarizarse con el cine nacional. Sus películas contaron con una masiva recepción y configuraron un público necesario para la promoción del cine colombiano, tanto dentro del contexto local como del internacional. Ejemplos de lo anterior son: “El taxista millonario” (1979), “La niña de la mochila azul” (1979) y “El inmigrante latino” (1980), que hasta hoy sigue siendo la producción más taquillera del cine nacional.
Cabe decir, que en su manera particular de observar las relaciones creativas del cine con la sociedad, Nieto Roa apuesta por la universalidad, pues a lo largo de su carrera ha sostenido que ser cineasta es crear universos, crear posibilidades y aportes a la producción del séptimo arte en Colombia.
El derrotero de este director fue convulso, viajó a Europa, el ejército norteamericano lo envió a Alemania como corresponsal. Allí ingresó a la escuela de cine de Múnich. Del mismo modo, estudió un curso de dirección y producción en los Estados Unidos, trabajó como camarógrafo, director y productor audiovisual en las Naciones Unidas.
Posteriormente, filmó los documentales “Amanecer en Guinea” (1967) y “los problemas de segundo”, del mismo modo hizo “Un problema de poder” para la Universidad de Columbia. A la par realizó documentales en México, Bolivia y en Colombia.
A lo largo de su trayectoria, Nieto Roa se ha perfilado como un director prolífico, pues ha logrado hazañas que pocos alcanzan, como estrenar doce largometrajes consecutivos año tras año y fomentar un espíritu entusiasta con respecto a la producción de cintas cuya forma discursiva es accesible para todo tipo de audiencias.